Cosmética consciente para principiantes: primeros pasos y fallos a eludir
Cuando alguien me afirma que desea pasarse a una rutina más limpia, la primera cosa que pregunto es qué le mueve. En ocasiones es la piel, fatigada de rojeces o brotes. Otras, el bolsillo que busca gastar mejor. Cada motivación marca el camino. La cosmética consciente no es una etiqueta bonita, es una forma de decidir que lo que te pones, cómo se fabrica y a dónde van los envases tiene el mismo peso que el resultado en el espéculo. Se puede empezar sin gastarse una fortuna